jueves, mayo 25, 2006

Varios actos después de un cuento corto...

Ileana, no sé si continuar escuchándote,
me confundís.

Quisiera que fuera distinto, pero así es...

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(Acto Único)


Mariuge, sabés que no te puedo decir nada más.


Mirá, ayer cuando pensaba que en medio
de las cervezas, de wody allen
y de freud,
iba a encontrar un descanso de vós,
me sentía reconfortado;
pero luego cuando me dí cuenta
de tu presencia inegable
(sobre todo después del correo de catalina) no pude pensar más,
dejé de existir...
o de ser (nuevamente)...

-Ileana, creo que tenés razón...
-¡Vés, te lo dije! ja, yo no me equivoco...
-Pero Ileana, yo no quiero, en eso radica toda mi negación... yo no quiero Ileana, ayudáme...
-Pero Carlos, yo tedije que tenía razón, dejáme disfrutarlo. Yo nunca me equivoco en esas varas...
-Ileana, ¿que hago? No sabés los problemas que me trae el sentirme así, tan mal...
-¿Mal? pero si eso no es malo, al contrario. Claro, aveces puede uno pegarse "gueiso", pero por lo general en cuestiones como las de ustedes esa vara es buena, es muy buena.
-Ilea, creo que todavía no lo comprendés...

Ileana todavía no lo entiende, yo todavía no lo termino de asimilar. Me siento mal de sentirme bien, porque no llego a sentirme bien mientras sé que me sentiré peor cuando toda la concepción "etérea" se vuelva lo que es: nada. No por mí, sino porque así es siempre. Lo sé.

-Ileana, si pudieras conocer toda la historia, entonces sabrías lo que te digo...
-¿Toda la historia?¿De qué?
-Nada Ilea, creo que no entenderías...

Regresé de mis pensamientos y todavía me encontraba en la mesa, rodeado de botellas vacías y cigarros consumidos hasta el filtro.

-¿Qué te pasa?-me preguntó de nuevo la vocesita dulce y agradable, mientras yo no podía regresar del encanto de su porcelana. Yo sé que ella existe, aunque en ese momento me parecía que la había inventado para no sentirme tan mal. Creo que de nuevo me acarició la frente.

-Nada, tengo sueño-le contesté recurriendo a la vieja excusa de siempre.

La vocesita se desvaneció. Se desvaneció conforme yo me desvanecía en medio de todos. La noche se volvía tan confusa como lo que nadie se imaginaba y lo que todos deseamos vivir...

-Mae, reaccione!
-¿ah?- fué lo único que se me ocurrió decir entre tanta conversación ajena, luego de pensar en la vocesita de porcelana, que existe, yo lo sé. ¿Una niñita? No, al menos creo que no. Una muñeca de porcelana que regala besos, me suena más.

-Dejá de pensar en "eso"!
-¿En qué?
-Eso, ¿vós pensás que no sé en qué estás pensando?
-No. Yo sé en qué pensás que estoy pensando, pero no estoy pensando en eso...

Y la conversación se perdió en medio de frases sin sentido que no quise admitir ni desmentir, pero mariu, vós sabés lo que yo digo.

-Ileana, ¿Verdad que vós sí sabes a lo que me refiero?
-Mirá Carlos, yo te lo dije desde el principio. Hasta Gustavo me lo confirmó. Es algo obvio.

Todavía no termino de comprender (ni siquiera he comenzado a hacerlo) porqué es algo "obvio". ¿Por qué si es tan obvio yo no me había enterado de esa posibilidad hasta que Ileana me la contó? ¿Será que no quería admitirla? Definitivamente, no debo hablar más con Ileana, me confunde...

-Mariu, comprendés?...
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C. Del Valle

Cuestiones varias I

Hace algun tiempo yo creía
que era un simple elemento movido por el destino,
una ficha más movida por una fuerza externa.
Luego pensé que era solamente
producto de mis decisiones,
que yo mismo controlaba mi vida...
Luego comprendí que soy producto de la masa humana,
que todo lo que soy y lo que debo
es producto de la historia.

¿En manos de quién está mi destino?

domingo, mayo 21, 2006

Y la tarde fría me clavó sus colmillos...


A Victoria que atendió el teléfono,
a la vocesita de porcelana graciosa y agradable
y a otros,
gracias por el apoyo de siempre.


No es para nada un escrito filosófico, ni poético, ni político. Sólo biográfico. Las disculpas del caso.
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Hoy me desperté triste y sin razón.
Para cuando reaccioné me encontraba bajo la ducha,
húmedo.
Hacía ya más de 25 minutos que me encontraba titiritando
bajo el agua y recién lograba ordenar mi cabeza para pensar en algo
concreto.

Me perdí entre las difusas imágenes de los sueños recién vividos
y de lo que no recuerdo haber vivido
pero sé que sucedió.

Cuando recordé que estaba vivo
ya me encontraba en vieja la plaza,
sentado mirando a las personas vivir, soñar en parejas,
reír, desesperarse...
Algunos ni se daban cuenta
de que existen otros seres en este mundo que no sean ellos...

Tres horas, es increíble,
ya son tres horas de estar aquí en la plaza
sin ninguna razón válida para el mundo,
tres horas sin concretar un pensamiento
y tres horas de ver todo lo que no ocurrió nunca,
todo lo que puede ser y lo que nunca será también.
¿Es posible pasar tres horas sin existir y despertarse a intervalos irregulares
pensando en querer pensar?
Existía, debo disculparme, pero no era...

En un arrebato de lucidez
marqué el único número telefónico que recordé:
-¿en dónde estás?
-no lo sé... en la plaza, creo.
-¿qué te pasa? decíme, ¿qué es lo que tenés?, me preocupás...
-nada, sólo nada... ¿querés acompañarme?
-no puedo, vós sabés que si yo pudiera estaría ahí, pero hoy no puedo ir... ¿pero qué es lo que tenés?
-nada, gracias... estoy bien, tranquilizáte... es sólo un pequeño arrebato de melancolía, creo... ya pasará...
-¿seguro? no te quedés ahí, vete para tu aparta. no te quedés solo.

Otra hora.
Murió una hoja y el funeral lo efectuó
el viento.
Otros 15 minutos.
¿dónde desperté?
aquí, disimulando los rasguños de una tarde
fría, una tarde vacía.

-¿Qué en dónde estuve? por ahí...

mientras mi mirada se perdía en el aire,
una mano me acarició la frente,
acomodando un mechón de cabello que siempre me caía en los ojos...

-¿Qué te pasa?- me preguntó una voz pequeña, simpática y agradable.

¿Qué le iba a decir a una creatura de porcelana que me miraba inquietamente, como preocupada?

-Nada, tengo sueño...

Así transcurren los días desde que tengo razón,
bueno, desde que conservo recuerdos,
confusos pero recuerdos.


C. Del Valle

Cinco actos cortos antes de un Cuento corto en dos actos (

Aclaración necesaria:
Estos cinco actos son los que preceden al cuento corto en dos actos, y no tienen como fin ser una obra literaria. Me ví comprometido a escribirlo por respeto a la verdad. Disculpen las molestias.

A "Carlos", "Maria Eugenia" y "Esteban".
Un reconocimiento a las fiestas juntos.


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I

¡jueputa, ¿Qué hora es?!
¡Que mierda, no fui a clases! jueputa sal, otra vez me quedé dormido. ¡Qué mierda! Diay sí, ahora me duermo un rato más, ya no fui a la U...
Que goma más hijueputa...
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II

-¿Esteban, ud ya comió? Vamos conmigo a la soda. /-Sí, porfa... /-Vamos conmigo, yo no he almorzado.../-Ay Esteban, jale, son las 4:30... /-¿sí?/-bueno, sólo traigo mi bulto.
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III

"Qué mae más rara, siempre me busca en una pura insistencia para que la acompañe a todo lado... para mí que le cuadro. Diay sí, para mí que es eso. Ahora la acompaño a ver qué, si la mae se pone muy tonta le llego... jaja" /-Vamos entonces, así yo me tomo un café...
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IV

jueputa, ¡qué buena dormida! son las 4:30, a ver... doce... ¡qué, dieciocho horas! uff, que bestialidad lo que dormí...
No, ya me levanto mejor, es demasiado. Ahora caliento un poquillo de comida, me alisto y voy a buscar a los compas para echarnos una birrita...
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V

-¿Mariu, vos qué? ¿ no andás con nadie? /-Ah, dejáte de varas, ¿en serio?/ -Diay no, decía. Era para ver qué, si yo tenía posibilidades por ahí... /-Ja,ja, claro, ¿te imaginás?, vós y yo tendríamos una buena relación... /-Ya, hablando en serio, ¿Qué te parece la propuesta? /-bueno diay, lo intenté... /-todavía pienso que no sería tan malo... /-Carlos me acaba de mandar un mensaje al teléfono, dice que en dónde estamos para tomarnos una birra, ¿Le digo que nos veamos en la fuente y de ahí nos vamos para el bar? /-Ya, le dije que a las 6:00 en la fuente...