martes, junio 20, 2006

Cuestiones varias III (C. Del Valle, en primera persona)

Espejismo:
Apariencia engañosa y seductora ...
Eso sos, mi espejismo.

a ver, cómo me ordeno...

Mientras jugaba con el cabello de Carmen y escuchaba la historia de sus muñecas de papel, las tardes de lluvia y los recuerdos ahogados en almohadas; la expresión de mis ojos se volvió más confusa y brotó el recuerdo de que llevo una espinita, una pequeña espinita de porcelana...

Me hace falta reflexionar sobre vós,
porque mientras no entendás quién es
el milagro de las espinas,
no sabrás
que las penas que crean los dolores en el pecho
son producto de tu alegría.

Ojalá pudiera simplemente agachar la cabeza
y disfrutar las espinas
(tal y como me lo ha dicho Victoria)
o simplemente esperar a que llegue
una especie de metáfora de Sol,
que acabe con "Carlitos" y encontrar así
la libertad de las palabras;
pero no puedo decirlo todo por temor a exponerme
y a tener que pasar más tardes de lluvia
caminando sin esperanza de sonreir...

De nuevo estoy atrás en la carrera de sonreír, me encuentro atado a la espina que me destroza el tiempo necesario para pensar,
y la ansiedad de letras, canciones y sueños
no es más que la misma historia que
lamentablemente conozco desde siempre...

Hoy que despierto desde el otro extremo del mundo,
estando sin embargo dentro de los límites físicos de lo cercano,
descubro que tu voz de porcelana
me invita a no pensar en vos,
a sonreír a veces,
a soñar siempre,
a olvidar que alguna vez existió siquiera la posibilidad...

Es un día un poco extraño,
uno de esos días en los que parece que tenés todo bajo control
y de pronto descubrís
que relamente no tenés nada
y que lo poco que tenés es efímero,
es casi nada...

No creía encontrar de nuevo la ansiedad indiscutible
de mirar unos ojos cansados y alegres,
de tener la necesidad de escuchar alguna vieja historia
que me aproxime a las noches en las que descubro
la armonía de tu silueta en un bar,
en un restaurant,
en algún sitio, riendo...

Ahora la espina me devuelve necesidad de escribir
cuentitos tristes para desahogarme,
de volverme un ser herrante y sombrío
capaz de sonreír y a la vez morderse los labios
para ahogar los gritos desesperados de dolor...

Nunca tuve mayor ambicion que ser libre de estas necesidades,
ser libre del desengaño, de las sombras y del miedo,
pero una vez más soy testigo (y actor)
de lo que sucede cuando los espejismos
se convierten en nada...

C Del Valle.
Disculpen el arrebato...

1 comentario:

Valen dijo...

Dos en un día... No tengo palabras, sólo historias que contar, no soy consejera, sólo soy una amiga que le canta a la Luna y que disfruta el dolor porque impulsa las letras que salen de mi ppluma o del teclado... Simplemente, mi experiencia...
PD. Tus canciones suenan mejor últimamente...