jueves, octubre 19, 2006

Pequeña serenata diurna (Silvio Rodríguez)

(Sin comentarios)
C. Del Valle
_______________________

Vivo en un país libre
cual solamente puede ser libre
en esta tierra, en este instante
y soy feliz porque soy gigante.
Amo a una mujer clara
que amo y me ama
sin pedir nada
—o casi nada,
que no es lo mismo
pero es igual—.
Y si esto fuera poco,
tengo mis cantos
que poco a poco
muelo y rehago
habitando el tiempo,
como le cuadra
a un hombre despierto.
Soy feliz,
soy un hombre feliz,
y quiero que me perdonen
por este día
los muertos de mi felicidad.

1974

miércoles, octubre 18, 2006

Sobre los Idealistas (antítesis del materialismo)

Me han pedido un favor. He aceptado y publico lo siguiente:
_____________________________________________

Los idealistas no saben cómo explicarse la vida,
cómo hacer un balance,
cómo se mueve el mundo.
Ellos creen que lo saben
y se inventan conspiraciones
que embriagan
y actúan bajo el efecto
de su propia embriaguez.

Los idealistas no saben distinguir
entre sus mounstros imaginarios
y las vidas de los que les rodean,
así que se inventan sus propios cuentos de miedo,
sus narraciones sobre seres que devoran almas,
sus destructores de vidas
y aprenden a lanzarle la "culpa" a los demás.

Los idealistas andan por ahí
víctimas de su propias invenciones,
buscando víctimas y victimarios,
buscando culpables,
buscando asesinos para su propio suicidio...

Los idealistas creen en el destino,
ya sea por la venganza,
ya sea porque se debe cumplir
algún "mandato divino"
-"dios me ha elegido para vós"-

Los idealistas no comprenden
el desarrollo de las partes, de los actores sociales,
de lo objetivo, de lo subjetivo,
no comprenden al materialismo.

Los materialistas analizan,
hacen un balance no parcial,
estudian la situación y aprenden de la historia.

Si así no fuera, serían lanzados de un lugar a otro
sin explicaciones aparentes,
muriendo por la locura
de sus propias persecusiones,
pensando que siempre
para (su) "justicia", el tiempo.

Colaboración de F.F. - C.C.H.