jueves, febrero 01, 2007

Carta...

compañera;

Me preocupás,
no sé cómo andás en medio de los lobos,
paseando entre dientes
que pretenden ser sonrisas engañadoras.

Me preocupás,
desconozco lo que sucede en este momento
cuando ya los que consumen almas
y esperanzas de nuevos amaneceres,
han visto cómo paseás sin miedo
ante sus miradas, entre sus dientes.

Me preocupás,
no sé cómo estás en este momento,
no porque no confíe en vos,
al contrario,
porque tu fuerza es la que ha desatado las batallas infinitas
en defensa de los que sueñan y quieren que la vida sea como
los sueños que son posible cumplir.

Eso me preocupa:
vos has iniciado el ciclo de las revueltas,
has tenido la valentía de sonreír en medio de las garras
y a los lobos les puede molestar
que alguien despierte a los que sueñan
para ponerlos a trabajar por sus esperanzas.

Te quiere,
Carlos Francisco F.

1 comentario:

mbb dijo...

a los lobos les vuelve loco, les combiene mantenernos cedados, las ilusiones son mas fuertes que las garras...