domingo, marzo 08, 2009

Algunas veces me pierdo en la ciudad

Asi es, a veces me asusto de quererte tanto.

De pronto me encuentro perdido en mis propias calles, me siento extraviado en mi propia mirada.

Y una mueca de tristeza involuntaria me golpea frente al espejo.

Y te busco.

Quizás en los lugares equivocados, en los aromas erróneos. En las figuras incorrectas, pero te busco y sino te encuentro me siento más extraviado aún.

Y me siento en la banca del parque a mirar las calles, esas calles tan mías y tuyas que sin vos no puedo orientarme. Y me hacés más falta que nunca.

Y estás aquí, y volvés por la noche y doy saltos mortales; luego me lanzo a olvidarme del día y a amar la noche. Pero de nuevo te vas, de nuevo me voy; y nos alejamos con esas ganas de abrazarnos para siempre, de dormir juntos hasta el final del día. Y nos vamos, pero cuando me voy me queda ese vacío entre las manos que tiene la forma de las tuyas buscando calor, ese calor que nos sale tan bien…

Fue un buen día, sin embargo no logro sonreir y ni cuenta me doy. Para qué apresurar el paso si no estarás esperándome a donde vaya.

Lo que más me asusta a veces, es que hoy no puedo imaginar una vida así. ¿me entendés? No concibo esta sensación de “sin vos” más prolongada. Y aunque a veces no lo diga, es así.

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