sábado, marzo 31, 2012

Silencio

El perfume de su cuello
el abrigo de sus manos.

El refugio de su beso
el silencio del desterrado.

Y al final
nada más que una nota
que reivindica un hasta-luego
una corrección a lápiz
un dibujo de un adiós.

domingo, marzo 18, 2012

81

¿Te acordás
cuando teníamos noches enteras
para poder tirarnos al pie de la ventana
y mirar hacia el cielo,
buscar estrellas y dibujar
una luna en la que pudiéramos creer
-porque nosotros tenemos la curiosa libertad
de no creer en nada, en nadie-?

¿Te acordás lo que era
pasar una tarde entera sonriendo,
jugando a juntar nuestras narices,
o jugando a lo de tus pies fríos
bajo las sábanas,
vos y yo dando vueltas en la pequeña cama,
mientras el mundo se caía a pedazos?

¿Te acordás,
igual que yo,
de las ganas enormes de tirarnos al vacío
y que importe nada más que sentir tu mano
o pronunciar tu nombre?

¿Te acordás que cada noche,
cada día era un reto estar juntos,
era un reto sonreir, era un reto no llorar?

¿Te acordás de cada una de estas cosas,
te acordás de mí?
O simplemente hacés
lo que yo hago:
prefiero no pensar en este momento,
no pensar en el pasado
y no se diga siquiera pensar en mañana
-porque eso es pecado mortal-.

Sin embargo,
mantengo la esperanza de que tengas
lindos recuerdos que te reconforten,
así como a mí a veces -algunas veces-
me es fácil recordar con una sonrisa
sin sentir el pecho apretado
y algo gris frente mis ojos.

sábado, marzo 10, 2012

80 - De madrugada

Se necesita de fondo, música de algún buen tango...
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Cinco meses desde que en un rincón
de mi habitación me mira
con desconfianza sufrida
un ingrato placer.

Con mirada furtiva
en silencio me amenaza
una tristeza escondida
de desea causar la muerte de una vez.

En silencio y decidida
la fría noche me persigue
para mostrarme los recuerdos
que me hagan enloquecer.

Tantos años compartiendo sueños,
riendo y dejándonos vivir,
hasta que una noche desdichada
un malévolo sueño irrumpió
el descanso, premonición
de todo lo que esa tarde sucedió.

Desde entonces ya no duermo,
ya no sueño y ya no espero.
Prefiero en la madrugada
salir a buscar,
lo que nunca he perdido
porque lo que tuve
sé que no lo voy a encontrar.

martes, marzo 06, 2012

Apoyo

-Carlos, ¡no puede ser! ¿Y ahora que hacemos con vos?
-Adrianita, no sé pero así es esto...
-Bueno, por lo menos ahora podés leer las Tesis de Pulacayo, para que te entretengás...

Nunca falta encontrar un apoyo incondicional que hable en los mismos términos en que se busca. Algunos le llaman "la enfermedad", yo diría que es un código.

viernes, marzo 02, 2012

78 - Intitulado 6

¿Quién nos entenderá?
Cuando vos buscás la sal,
sentada en la arena mirando
la melancólica pena que arrastra el mar;
yo me siento con el vino y la sonrisa puesta
como invitado en una mesa
que no te contaré.

Mientras vos andás delirante
fresca y repartiendo tu alegría,
yo me voy a buscar por la ciudad
una sonrisa ajena
que sea capaz de traer abrigo
en este olvido.

Y sin embargo,
te busco y me buscás.
De alguna forma extraña forma
el ritual nos ha enseñado a levantar murallas
que nos ahoguen,
para después recibir una tenue brisa
de tu boca.

Pero detrás de las paredes,
detrás de estos muros,
la interrogante se erige como algo más aterrador,
como algo que se esconde pero se intuye,
como lo que no queremos conocer.

Te recuerdo, me recordás.
Estamos a un metro de distancia, mirándonos,
recostados en la alfombra soñando mundos paralelos.
Ahora estamos en la luna, mirando una estrella cercana
queriendo construir un nuevo mundo.

Pero ya te has ido,
ya nos estás en la alfombra,
ya no estás detrás de la pared,
ya no estás en el silencio
cómplice de la nostalgia.
Te has ido y yo también,
y lo que hemos dejado atrás
son fragmentos de algo
que nadie sabrá cómo recomponer,
cómo volver a armar.

Después del silencio,
después de la ausencia,
después de alfombra,
de los brazos, del ovido,
después de los sueños,
de la nostalgia, de la sonrisa ajena,
de mi voz callándose a pocos,
¿Quién nos entenderá?