domingo, marzo 18, 2012

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¿Te acordás
cuando teníamos noches enteras
para poder tirarnos al pie de la ventana
y mirar hacia el cielo,
buscar estrellas y dibujar
una luna en la que pudiéramos creer
-porque nosotros tenemos la curiosa libertad
de no creer en nada, en nadie-?

¿Te acordás lo que era
pasar una tarde entera sonriendo,
jugando a juntar nuestras narices,
o jugando a lo de tus pies fríos
bajo las sábanas,
vos y yo dando vueltas en la pequeña cama,
mientras el mundo se caía a pedazos?

¿Te acordás,
igual que yo,
de las ganas enormes de tirarnos al vacío
y que importe nada más que sentir tu mano
o pronunciar tu nombre?

¿Te acordás que cada noche,
cada día era un reto estar juntos,
era un reto sonreir, era un reto no llorar?

¿Te acordás de cada una de estas cosas,
te acordás de mí?
O simplemente hacés
lo que yo hago:
prefiero no pensar en este momento,
no pensar en el pasado
y no se diga siquiera pensar en mañana
-porque eso es pecado mortal-.

Sin embargo,
mantengo la esperanza de que tengas
lindos recuerdos que te reconforten,
así como a mí a veces -algunas veces-
me es fácil recordar con una sonrisa
sin sentir el pecho apretado
y algo gris frente mis ojos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si que lo recuerdo con una sonrisa y deseo con todo mi corazón que esta tempestad pase... Para dejar de sentir este vacío...Te extraño tanto que duele...