domingo, septiembre 30, 2012

El sueño

Los inconclusos bailaban en las noches alrededor de un puñado de piedras, mirando de reojo a los extraños. Los extraños, parecen no importarles las piedras, y cuando la vida les pone unas cuantas en el camino, las usan para construir un puente.

Los extraños son felices construyendo, miran con cierta pena a los inconclusos, pero los entienden. Si el puente no fuera necesario para no ahogarse, ellos quizá también bailarían acumulando piedras. Bailar es divertido, y las piedras son bonitas, hay que admitirlo. Pero los extraños prefieren verlas como parte de un puente.

Los inconclusos no entienden el obsesivo sueño de los extraños, y una y otra vez lanzan ofensas y hasta tratan de arrebatar las piedras del puente que construyen.

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