domingo, octubre 07, 2012

Confesiones del No verano IV

En otras ocasiones, lidiar con la gente que cree en santos es un problema. Existe un "no sé qué" que parece cautivar a algunos (la verdad creo que tengo bastante claro qué es ese "no sé qué").

Contra los santos autoproclamados es fácil competir, bueno, en realidad es fácil ganar. Lo cansado es competir contra la fe absurda, la esperanza de los inconclusos. Contra eso, a veces no se puede.

Yo no tengo fe. Pero bueno, tengo algo similar (o algo mejor). La confianza, aspecto central para levantarme en las mañanas. Tengo confianza, mucha y en muchos, y muchos la tienen en mí. Lo que duele es que me interesaba invitarla a caminar los domingos renegando de las misas, pero parece que prefirió rezar devotamente.

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