sábado, agosto 17, 2013

Bestiario personal VIII

XXX
¿Sabés qué? Pasan de las treinta las traiciones que colecciono bajo el ala del sombrero. Sobre mi hombro duermen las inconclusas, y de noche me soplan al oído un par de valses para cuatro.

Después de hoy, seguro te preguntés para dónde debés apuntar tu escopeta de cacería. Yo entre tanto me retiraré a rumear las palabras, antes de escupirlas, claro.

XXXI
Es verdad por todos conocida que el espacio que ocupa un cuerpo no lo puede ocupar otro. O bien, por la negativa, los vacíos que quedan son copados por quien tenga la política correcta. Lamentablemente te supliqué que definieras tu política, hoy se acabaron los tiquetes. Eso parece.


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