lunes, septiembre 15, 2014

Bestiario personal XVI

LV
Sin embargo, llegan esas noches, siempre llegan esas noches en las que busco una noticia suya en mi cabeza. Pero de una forma mecánica, como acostumbrado a jugar un juego que solo yo conozco.

LVI
Lo terrible de los juegos solitarios, es cuando se descubre que se juega solo; y que las pistas, las claves no son más que buscar formas y designios sagrados en las estrellas.

LVII
Ahora bien, es más extraño despertar una noche y mirarse en el reflejo de una fotografía suya. Mirar un paisaje que parece lejano, siendo vida tan palpable, silencio-aguas-subterráneas.

domingo, septiembre 14, 2014

Desayunos y recuerdos...

Posiblemente te irás a desayunar,
mirando escaparates,
sonriendo al pasar
con el negro cubriendo tus ojos.

Puedo verte aún,
solemnemente fumando un cigarrillo.
Lentamente,
como exhalando tu destino,
simulas a quien no quiere pensar más.

Quedo yo al pie de mi ventana,
esperando que llegués
a cantarme las canciones extrañas
que aprendiste
con el sabor del dolor.

Porque todo pasado
tiene esa intrigante mezcla
de fascinación, añoranza
y un tiempo peor.

Posiblemente,
como siempre,
te irás.
Y yo desayunaré a solas
con el gato-miel
que araña las cuerdas,
que nunca tuvo nombre.

sábado, julio 12, 2014

Bestiario personal XV

LII
En realidad se vuelve más complejo de lo que uno cree. El becerro de oro se consume ante miradas inexplicables y cuando se cruzan las direcciones, uno empieza a temblar.

LIII
Llega el punto  en  donde nos reflejamos en el silencio y nos damos cuenta  que sufrimos del mismo silencio patológico.

LIV
Primero está rehacer, luego, si nos queda tiempo, aprender.

miércoles, mayo 07, 2014

Bestiario personal XIV

XLVII
Algunas noches, el vodka tiene un sabor como a pasados.

Eso, o los tiempos que fueron tienen sabor un agridulce, más bien como a podrido.

Es más probable la segunda opción.

XLVIII
Luego de la tercera ronda, llega el segundo de la tristeza, no una tristeza larga, pero sí una corta y profunda. El momento de mirar a la bombilla antes de pestañar, pues. O de confesar tres pecados frente al espejo. Luego todo se pasa y nos ponemos a fumar.

XLIX
No debería decirlo, pero qué más da: Soy la antítesis de lo que defiendo.

L
Debería celebrar cincuenta veces cincuenta, pero prefiero la mesa de café que la tribuna.

LI
En cambio, al mirar el mundo desde abajo, me gusta más hacer la magia que ser el mago. De esos charlatanes ya existen suficientes.

domingo, abril 20, 2014

Confesiones del No Verano VII

Antes de escribir esto, debería estar escribiendo 3 deudas ajenas. Sin embargo, hoy necesito confesarme. Entre los siguientes párrafos, es posible que encuentre el sesgo ajeno de la devoción a la Santísima Muerte, patrona de los excluidos.

Ayer que paseaba por el vecindario donde las estrellas se miran al revés, encontré dos vacíos hechos con premura en mi garganta.

Y es que hay formas increíbles en la magia del recordar. Hay sitios que logran mezclar, con una memoria desafiante, los elementos necesarios para hacernos tropezar contra las cosas rotas que no quisimos recoger. Cierta temperatura, la humedad del espacio vacío, el olor al piso de madera, el golpe del viento en los muros de piedra, el silencio nocturno y su orquesta de insectos desconocidos.

Más de mil noches después, los vivos y los muertos danzan alrededor de los vasos vacíos, de las habitaciones que huelen a sal.

Y sin embargo, las huellas no están tras de nosotros más.

sábado, marzo 01, 2014

Tregua

Está bien, vos ganás con eso de sonreir. Vos ganás y yo me doy por vencido...

Confesiones del no verano VI

Bueno, si nos ponemos sinceros podemos decir 4 cosas: primero, ella era la que no tenía sentido del humor. Admitamos pues, para beneficio  de la duda, que el mío siempre fue extraño. O eso decía cuando lo sometía a votación... yo siempre perdí por unanimidad.

Segundo, cuando de repente me daban los instintos de vivir, ella tenía sueño. Tercero, nunca aprendí el límite entre lo real y el exceso, Cuarto, el mundo se volvió más absurdo desde que su silencio (el de la tercera) ocupó toda la habitación.

Como quinto extra, podemos decir que la cuenta excluye los matrimonios ajenos y las aves libres de juicio. O eso me gusta pensar.

lunes, febrero 24, 2014

Susurro

Hay que admitirlo, hay días en los que me sale la voz con cierto esfuerzo. Como hoy, que pareciera que cada vez que me levanto me clavan un silencio en la espalda.

lunes, enero 27, 2014

Bestiario personal XIII

XLIV
El trece es un buen número. Es como respirar una vez que todo se termina, cuando se apagan las luces y queda vacío el escenario.

XLV
Quizá debería practicar las cartas eternas, largos discursos para luchar por tierras lejanas, esperanzas ambiguas que creí tener. O simplemente dejar que el viento corra, admitir que no lo puedo detener con mis manos; que es lo más natural.

XLVI
El décimo tercer mes del año pasó sin mucha gloria, poco faltó para que cayera el silbido del cielo y reconsquistara la melancolía. Pero no sucedió. Tampoco me desesperé buscando mi abrigo para salir a la noche.

Simplemente sonreí, y con paso tranquilo, me fui bailando como los locos por las calles.

XLVI
Caminando pensé en las sombras. Luego pensé en las esperanzas. Me divertí un poco haciendo malabares con la memoria. Llegué a mi casa y vi de nuevo el cajón de las esperanzas muertas antes de nacer. Saqué un par de ellas para jugar a las marionetas, y fue divertido, por poco vuelvo a creer que existe un lugar dentro de su pecho para mí.

Sin embargo, por suerte me llamaron al teléfono y desperté del trance absurdo que me generó su tétrica sonrisa. Hay ciertos juegos que son peligrosos, y no me refiero a los que se juegan contando estrellas.

lunes, enero 20, 2014

Uni-versos

Si preguntás no sabría qué responder. A veces dejo la puerta entreabierta para que entrés por la noche. En otras ocasiones, me da más por dormir temprano para no tener que resistirme al ritual de tus horas.

Luego miré hacia atrás y me convencí que no somos los mismo. Yo viajo en autobuses que me dejan descalzo en el barro. Vos viajás por universos donde las abejas son estrellas y en la luna una gran manzana verde.

Tenemos tres centímetros de distancia entre nuestras narices. Y siento que realmente no estamos aquí.