miércoles, mayo 07, 2014

Bestiario personal XIV

XLVII
Algunas noches, el vodka tiene un sabor como a pasados.

Eso, o los tiempos que fueron tienen sabor un agridulce, más bien como a podrido.

Es más probable la segunda opción.

XLVIII
Luego de la tercera ronda, llega el segundo de la tristeza, no una tristeza larga, pero sí una corta y profunda. El momento de mirar a la bombilla antes de pestañar, pues. O de confesar tres pecados frente al espejo. Luego todo se pasa y nos ponemos a fumar.

XLIX
No debería decirlo, pero qué más da: Soy la antítesis de lo que defiendo.

L
Debería celebrar cincuenta veces cincuenta, pero prefiero la mesa de café que la tribuna.

LI
En cambio, al mirar el mundo desde abajo, me gusta más hacer la magia que ser el mago. De esos charlatanes ya existen suficientes.

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