lunes, septiembre 15, 2014

Bestiario personal XVI

LV
Sin embargo, llegan esas noches, siempre llegan esas noches en las que busco una noticia suya en mi cabeza. Pero de una forma mecánica, como acostumbrado a jugar un juego que solo yo conozco.

LVI
Lo terrible de los juegos solitarios, es cuando se descubre que se juega solo; y que las pistas, las claves no son más que buscar formas y designios sagrados en las estrellas.

LVII
Ahora bien, es más extraño despertar una noche y mirarse en el reflejo de una fotografía suya. Mirar un paisaje que parece lejano, siendo vida tan palpable, silencio-aguas-subterráneas.

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