domingo, septiembre 14, 2014

Desayunos y recuerdos...

Posiblemente te irás a desayunar,
mirando escaparates,
sonriendo al pasar
con el negro cubriendo tus ojos.

Puedo verte aún,
solemnemente fumando un cigarrillo.
Lentamente,
como exhalando tu destino,
simulas a quien no quiere pensar más.

Quedo yo al pie de mi ventana,
esperando que llegués
a cantarme las canciones extrañas
que aprendiste
con el sabor del dolor.

Porque todo pasado
tiene esa intrigante mezcla
de fascinación, añoranza
y un tiempo peor.

Posiblemente,
como siempre,
te irás.
Y yo desayunaré a solas
con el gato-miel
que araña las cuerdas,
que nunca tuvo nombre.

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